boomerang-art.jpgEl código interno del Barcelona y la supuesta facilidad con la que se lo pasan por las posaderas los jugadores e incluso el propio entrenador es como un boomerang que lleva sobrevolando al vestuario culé desde hace bastante tiempo. No se ni quien lo lanza ni a quien se va a llevar por delante aunque hay varios miembros del colectivo blaugrana que han comprado todas las papeletas para recibir el impacto. Normalmente estas cosas se filtran cuando el equipo no funciona y en situaciones desesperadas pero es que hasta donde yo alcanzo a ver el Barça está a dos puntos en Liga del inmaculado Real Madrid. Cosa rara este boomerang.

Uno a los que le suele perseguir el artefacto es Deco y el brasileño se ha defendido en una entrevista concedida a la revista Sport Life.Somos jóvenes y tenemos todo el derecho del mundo a salir”. “Si uno trabaja a las nueve de la mañana y llega a tiempo a su trabajo y lo hace bien, no es un mal profesional. Si tengo un partido el domingo, puedo salir un miércoles por la noche”. No le falta razón al tipo y hace bien en defender la parte que le toca. El problema que las medias verdades siempre son peores que las mentiras porque además de engañarte de todos modos te dejan como un idiota.

Hay que contarlo todo y el problema es que salir o no salir no es lo que debería estar sancionado en el código interno sino ser un buen profesional. Recuerden Georgie Best o Romario. Y aquí es cuando entra el gran objetivo de este boomerang sólo que en este caso parece que sea él quien persigue al objeto volador. Ronaldinho: un tipo que hace dos años pasaba literalmente por en medio de cualquier defensa del mundo, que dejó en cada partido un rosario tan inolvidable de regates imposibles y de jugadas de auténtico maestro que casi da pena contemplar que se ha convertido en un jugador que tan sólo hace daño a balón parado. Y dejarse llevar hasta terminar de este modo si debería estar penalizado en el código interno.