berbatovMirando de arriba a abajo a Dimitar Berbatov: el delantero bulgaro del Tottenham, aprecio en su estampa, más bien me imagino, cierto aire de asesino refinado. Se que exagero pero en mi imaginación Berbaking es un tipo de estos que que de tan profesionales, te estrangularían con un hilo y no te darías ni cuenta. Alto y pulido, si le viese aparecer en una fría mañana de invierno con un abrigo largo, las manos escondidas en los bolsillos y ese rostro hierático que gasta me faltaría tiempo para salir pitando.

Lo bueno para mi salud es que parece que este año el instinto matarife del killer de Blagoevgrado está bastante adormecido. Bueno para mi pero malo para los londinenses que ven como su jugador franquicia ha mojado en tan sólo 2 ocasiones durante los últimos 14 partidos y por ello le están abriendo gentilmente las puertas de White Hart Lane para una posible salida en el mercado invernal.

En mi opinión la intención de vender a Berbatov es una malísima noticia para Juande Ramos y creo que a pesar del presente los spurs nunca deberían dejar escapar a un delantero de su calidad por más que el cromo de Kanoute esté en la baraja. El bulgaro no es un romperedes tipo Ronaldo o Vieri -¿de todos modos quien lo es hoy en día?- pero sí un punta de gran precisión en la entrega y con calidad de sobra en el remate. Una rara avis.

Cierto que el ex-CSKA y Leverkusen está muy apagado en este arranque aunque en su descargo también hay que decir que el desbarajuste defensivo de los lirios no ayuda demasiado al rendimiento colectivo y que el propio caracter del 9, frío al extremo y tímido como pocos, tampoco es el más adecuado para reconciliarse con la afición. De todos modos creo que resurgirá, ese es mi vaticinio. Y mi aviso a los directores deportivos de media Liga es que descuelguen el teléfono y le pidan precio a Daniel Levy inmediatamente. Vaya a ser que se les escape un punta de los que hay muy pocos en el mercado.