Les juro que leer la prensa deportiva española cada día sólo me conduce a preguntarme una y otra vez si es más idiota el que pregunta o el que responde. Y les prometo también que esta es una cuestión que me resulta harto difícil de dilucidar en el 120% de las ocasiones. Por poner un ejemplo de las chorradas que unos dicen y otros les dan bola, ahí van unas cuantas perlas que he leido hoy en tan sólo cinco exiguos minutos:

Dice Laporta, o lo que es igual Nuñez II, que Rijkaard estará en el Barça hasta que él quiera. Así, de primeras y sin despeinarse el flequillo. No se si el gerifalte azulgrana está pensando en ofrecerle un cargo vitalicio al holandés, por más que este sea incapaz, semana a semana, de reconducir un vestuario roto o tiene pensado revelarle al ricitos su fórmula para amarrarse a la poltrona contra viento, marea y sentencia de los Tribunales incluida. El periodista obviamente no se lo preguntó.

Don Manué Ruiz de Lopera, donde diga accionista y consejero delegado bético lean dictador y okupa de un club centenario, afirma alucinantemente que, por lo que a el respecta, Joaquín siempre tendrá las puertas del Betis abiertas. Bien, ahora es cuando les recuerdo que Lopera fue el mismo que amenazó al del Puerto con madarlo a dar patadas a la estepa albaceteña si no se plegaba a sus condiciones de renovación y todos nos descojonamos de la risa. Menos Juacu.

Otra der Beti. Va Unay Emery, al que yo suponía un tipo cuando menos callado, y se destapa ante la prensa como gran estadista diciendo que los verdiblancos son un grande de España. Y el resto de la península futbolística sin eterarnos. Esta bien usar esa técnica tan italiana de elevar a tu próximo rival al olimpo de los dioses, por si acaso logras pescar algo poder pasearte al día siguiente más hinchado, ¿o henchido? que un pavo, pero a eso en Argentina le llaman tomarle la leche al gato Emery.

Y en último lugar Marcelino García Toral. Y no se me asusten que este no es de los que mea fuera del tiesto, pero es que me apetecía rematar esta entrada con algo positivo en previsión de que la bilis vaya a salpicar la pantalla de mi ordenador. Dice Marcelino, en su línea de normalidad, que el hecho de que su Racing este en puestos de UEFA no le da derecho a ganar por sistema. Así sin euforia y demostrando que en en su casa no hay ni pizca de humo. Que tomen ejemplo el resto.