[Por Sergio Cortina] Nieva en Surrey y el temporal se ha encargado de humedecer las praderías, para lograr que estas brillen como autopistas mojadas. Justo cuando la mañana está terminándose, un balón vuela por el aire y al mezclarse con la carne humana hace que de la escena salten chispas. British football y todo eso. Hay un hombre enmascarado en el suelo y la sangre que brota de su rostro magullado, provoca un llamativo contraste sobre el blaco cesped. Puede resultar morboso, pero la suave luz del mediodía ayuda enormente a que la escena resulte estética. Morbosamente estética. Ahora levantemos la cámara del suelo y acerquémosla a los espectadores. Los rostros son de intensa preocupación. Es la plantilla del Chelsea y el que está en el suelo es Peter Cech. Otra vez Peter Cech.

A un año vista de aquel encontronazo con Stephen Hunt que le dejó la cabeza como un maldito puzzle, el checo se ha vuelto a lesionar. Esta vez ha sido en un encontronazo con su compañero Ben-Haim a la salida de un corner. Justo volvía tras recuperarse de una lesión de tobillo. Justo cuando estaba listo para el todo o nada en Copa de Europa, le han dejado la cara como para interpretar a Laetherface. Aunque con cincuenta grapas esamblándole los labios y la barbilla está perfecto para presentarse al casting de una nueva entrega de Hellraiser.