[Por Sergio Cortina] Cada vez que veo a los responsables de un club quebrado, en este caso el Levante, suplicar la ayuda económica del Ayuntamiento de turno, me entran tantas ganas de vomitar que rellenaría dos cubos de basura hasta los topes. Avales con dinero público, recalificaciones, jugadores que parecen trabajadores en precario antes que millonarios, basura, basura y más basura de la más hedionda clase. A toda está gentuza, a los que piden y a los que dan lo que no es suyo, sólo les preguntaría una cosa: ¿Cuando mi PYME quiebre, van a regalarme ustedes un fajo de dinero de todos los ciudadanos para acolchonar mi chapuza?. Esto es como volcar el tablero del Monopoly cuando no te va bien la partida y comenzarla de nuevo. Por la cara y sin sonrojo.

Y luego está el asunto de los jugadores. Elevados a la categoría de mártires en una suerte de perversión subnormal de la situación que dejaría alucinado a cualquier persona con un gramo de seso en su cerebro. Entiendo que reclamen lo que está firmado. Ningún problema con esto, es lo justo en una transacción comercial pero: ¿Es realmente correcto mostrarlos ante la opinión pública como si fuesen sufridos jornaleros en el oficio más precario?. Por si a alguien se le olvida, Descarga y compañía no son precisamente cajeros del Mercadona, ni becarios en la redacción de cualquier periódico. Ya basta de tomarnos por gilipollas.

Lo peor de todo es que estás maniobras se suelen llevar a cabo con el beneplácito de la afición. Y lo digo por propia experiencia. En Oviedo nos pasamos una vida insultando al alcalde Gabino de Lorenzo por intentar, sin éxito, aniquilar el club para fundar uno nuevo y nadie protestó, sin embargo, cuando en otro arrebato populista, colaboró con dinero de todos los ovetenses en la última ampliación de capital. Y todo el mundo ve bien que una empresa privada reciba dinero del Principado de Asturias, en concepto de patrocinio pero dinero de todos al fin y al cabo. No hay pero ciego que el que no quiere ver. Si para que mi club no muera tengo que aceptar esta basura prefiero dedicarme a ver el campeonato de petanca en la Eurosport. Lamentable.