[Por Sergio Cortina] El día en el que el achacoso Inter decidió que celebrar el scudetto ante el eterno rival sería un orgasmo demasiado peligroso para su salud, yo decidí atender al Sampdoria-Roma. Por si a Cassano le apetecía despacharse con una faena de las suyas. No fue el caso. Ignoro si son aficionados a la tauromaquia pero el genio de Bari Vecchia, que es tanto como decir la Samp entera, anduvo voluntarioso pero fallón con un primero y último de la tarde que fue cualquier cosa menos bravo. Los genoveses podían haber tocado pelo a poco finos que anduviesen con la espada pero la cosa se quedó en silencio. Y mira que es situación difícil en Marassi.

El caso es que esta Roma de Spalleti es una gran mentira a estas alturas de campeonato y la única razón por la que el Inter se va a adjudicar la Liga, pese al detestable remate que están protagonizando, es la incomprensible desidia de los romanistas. Ganaron 3 a 0 en Marassi sin Francesco Totti, cierto, pero aburriendo a las ovejas y de casualidad. Como sería la cosa que, aun a sabiendas de que el Inter estaba haciendo la suya ante el Milan, la Roma no pisó ni por un momento el acelerador. Por eso ni Spalleti es Rinus Michels, por más que el titular nos quede precioso, ni los capitalinos un grande de Italia con todas las letras.

Y una última cosa para romper con mi habitual costumbre de dedicar una entrada al més, exclusivamente a lamerle el culo a Talentino hasta el punto de que muchos ya piensen si le estaré enviando cartas húmedas. Resulta que el que me encantó durante el ratito que le dejaron trabajar fue Alberto Aquilani, hay muchísimo toque en esa bota derecha suya. Se me ocurre que podría ser una incorporación de relumbrón para equipos carentes de ideas como este Atlético de Madrid del fantasismo Eller-Cleber. Claro que el genio Pitarch igual prefiere firmar a un Clemer de la vida y completar el tridente…