[Por Sergio Cortina] Hoy puedo decir que gracias a este blog he conocido lo que es la verdadera popularidad. Como si se tratase de Nueva York, ciudad a la que Groucho Marx llegó sin un centavo y de la que tras años de duro esfuerzo se marchó agradeciendo a esa tierra de las oportunidades por tener un centavo, Internet ha conseguido que me sienta en la cima. Y es que ya tengo mi propio camello. Se podría decir que soy como Amy Winehouse pero con más kilos, menos pelo de gato y más sangre que química en mis venas. Y todo esto se lo debo a Martín, del buen establecimiento que es Café Fútbol. El se ha convertido en mi aliado fiel a la hora de convivir con esta adicción a las camisetas horribles que me está llevando a la tumba. Para que os hagais una idea de la profesionalidad de este tipo os copio el mail que recibí el otro día en mi buzón mientras rastreaba por ebay algunos gramos de droga camisetil en pleno síndrome de abstinencia: Hola sergio, por si te quieres sumar al homenaje al forest por su ascenso, a tu manera…te envio la posiblemente peor camiseta de su historia. Ta ta ta ¡genio!. Ginés Carvajal y Zoran Vekic una basura al lado.

Bien esta cosa que están contemplando a su derecha, espero asqueados, no es como el crack que fuma la nueva diva del soul pero es buena mierda después de todo. Este vómito tejido en algodón que nos ocupa es la camiseta que vestía el legendario Nottingham Forest, equipo de culto donde los haya, en la temporada 2000/2001. Y yo pregunto dos cosas: ¿Tan difícil era meterse en la mollera, artistas de Umbro, que el Forest ha de jugar de blanco impoluto cuando por alguna razón no pueda hacerlo con su emblemática camiseta roja?. ¿No es más sencillo eso que inventarse esta chapuza digna del armario del Príncipe de Bel-Air?.

Una cosa es tener la desgracia de ser el Cádiz, el Villareal, el Nantes o la selección de Brasil y tener que apechugar con el amarillo de por vida. Pero otra bien distinta es empeñarse en vestir como un mamarracho sin justificación aparente, sólo por epatar. Eso te convierte en Elton John o en monseñor Rouco Varela Paco Clavel. Eso si, la camiseta es moderna a rabiar. Me recuerda a la fiebre por el grafitti que se estilaba cuando yo era un crío y que lo mismo servía para adornar un estuche que un chubasquero. Esos garabatos infantiloides sobre yema de huevo…Por favor señores, que somos el Nottingham Forest, un montón de almas, un montón de cariño y no la sección de invidentes.