[Por Sergio Cortina] Noticia. Olivier Kapo, el hombre que presumiblemente morirá siendo la eterna promesa del fútbol francés, ha conseguido bastardizar una de las tradiciones más arraigadas en la cultura futbolística del país, la figura del boot boy. El de las botas, tradicionalmente, es un chavalín del filial que se encarga de lustrarle el material al arrogante de turno del primer equipo, como paso previo a convertirse en un arrogante por si mismo. Digamos que es una especie de prueba de humildad para las jóvenes promesas. Así mantienen los pies en el suelo y se ganan un par de botas de su ídolo, por los servicios prestados y para impresionar de paso a los mostrencos de su instituto. La adulteración de tan bonita costumbre folclórica llega cuando en lugar de calzado malholiente recibes un Mercedes flamante. Y eso ha hecho Kapo con James McPike en el Birmingham.
Con el equipo descendido y la temporada muerta y enterrada, imagino que el chavalín McPike estaría esperando un detalle de Kapo como agua de Mayo. Quiza ser el cuarto del trío en una de esas fiestas con violaciones partidillas que se marcan los profesionales de la pelota de cuando en cuando para aliviar la presión. ¿Por qué no?. Lo que no imaginaba es que Olivier Kapo le iba a regalar un cochazo último modelo y que además se iba a hacer cargo de un año entero de facturas de la compañía aseguradora del regalito. Un grande el francés. Lo más normal es pisarle la cabeza al lacayo, no regalarle un corte de pelo y el sombrero a la moda.
Cada vez que escuchaba a los expertos en sociología aplicada al deporte, hablar sobre lo mucho que ha mutado el fútbol inglés con la importación de personal extranjero, asentía. Pero unicamente por que imaginaba que los chavales ya no iban a entrenar borrachos, no saltaban a jugar borrachos y no alborotaban los hoteles del litoral español a base de gangbangs, borrachos. Me equivocaba. Y también lo hacen los que afirman que Arsène Wenger es el principal renovador del asunto inglés. Nada de eso, Olivier Kapo es el nuevo guru: aburguesando a los tuercebotas desde la cuna.




3 comments
Comments feed for this article
Jueves. 15 Mayo 2008 en 12:50 pm
Arbitrucho
Ya me podía regalar algún árbitro de Primera un coche xD
Jueves. 15 Mayo 2008 en 9:19 pm
New
Que pena no habernos cruzado con Kapo en esos momentos no? Igual algún que otro Mercedes caía también jeje…
Un saludo!
Jueves. 15 Mayo 2008 en 9:22 pm
alvaro
Me ha gustado tu blog,¿te gustaría un intercambio de links con mis dos blogs?Si aceptas confirmamelo en mi blog para agregarte .
Saludos.
http://www.hablemosdfutbol.blogspot.com
http://www.delatletihastamorir.blogspot.com